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El Eneagrama ha fascinado al mundo occidental en el siglo 20 como ningún otro concepto metafísico.
Sufíes, seguidores de Gurdjieff, seguidores de Arica, Jesuitas, psicoterapeutas.
El Eneagrama ha redefinido el carácter y el tipo en los modelos psicológicos y psiquiátricos usados hoy.
G.I. Gurdjieff (1877-1849) fue quien trajo el Eneagrama a occidente. En 1900 reveló este conocimiento a sus estudiantes rusos. Gurdjieff vivió en Kars, cerca del mar Negro, en una región influenciada por tradiciones Cristianas, Armenias, Asirias, Islámicas y por el Zoroastrismo. Viajó por Asia, Afganistán, India y el medio Oriente en busca de la verdad sobre la existencia humana. Estudió con hindúes, Budistas, Sufíes y Cristianos. Cuando logró su propósito de conocer, se lanzó a difundir lo que había aprendido: el despertar de la conciencia.
Al principio de los sesenta Oscar Ichazo, maestro espiritual del cuarto camino, reintrodujo el Eneagrama inicialmente en Arica, Chile. Entre sus setenta alumnos se encuentran los conocidos aventureros espirituales John C. Lilly y Claudio Naranjo. El instituto de Arica se fundó en EU en 1971 con la promesa de "despertar" a través del estudio del Eneagrama y la práctica de ciertos ejercicios.
Claudio Naranjo después enseñó el Eneagrama en el Instituto Esalen, la cuna del enfoque humanista de las ciencias sociales (Perls, Mead, Bateson, Watts, Rogers, etc.). Es un bello lugar en Big Sur California. Claudio fue luego a co-fundar el programa SAT (Seekers after truth) en Berkeley con Kathy Speeth (quien creció en una comunidad de Gurdjieff).
El trabajo del doctor Naranjo es el más reconocido hoy. Entre sus libros sobre el tema se pueden mencionar: Eneatipos en psicoterapia, Estructura de los Eneatipos, la Vieja y Novísima Gestalt, Carácter y neurosis. Tiene un vídeo titulado El DSM-III a la luz del Eneagrama. El doctor Naranjo es el presidente honorario de dos institutos de Terapia Gestalt (la escuela Madrileña en donde me formé), es miembro del Instituto de Investigación Cultural de Londres, y miembro del Club de Roma en los Estados Unidos. Es considerado uno de los pioneros del Movimiento del Potencial Humano (Human Potencial Movement). Fue discípulo de F. Perls, creador de la Terapia Gestalt, quien lo dejó encargado en Esalen de la enseñanza de Gestalt. Claudio es quien inició la unión de las tradiciones espirituales con el conocimiento psicólogico occidental que con la terapia transpersonal se acerca cada vez más a cuidar la salud del alma).
Claudio continúa haciendo el programa SAT para psicoterapeutas ahora en España. El requisito para entrar a este programa es haber cursado el Eneagrama y nosotros con Cheriff Chalakani a la cabeza estamos autorizados para dar estas enseñanzas en Colombia.
El origen del Eneagrama se remonta a la orden de los Sarmouni, escuela afgana (en realidad de la India antes de que existiesen nuestras fronteras) que lo aplicaba a todo en la vida del ser humano. Este conocimiento, heredado por los sufíes (actuales místicos del Islam), posteriormente se mezcla con el cristianismo oriental de donde rescata el concepto de los pecados capitales como enfermedades del alma.
El cuarto camino, fruto de la búsqueda de Gurdjieff y recopilado principalmente en las obras de Ouspensky, tiene influencias budistas además de las citadas anteriormente, de donde extraen dos pecados no contemplados por el cristianismo: el miedo y la vanidad.
Aunque el Eneagrama se puede aplicar a todo, como lo habíamos dicho, nosotros nos centramos en su aplicación a lo psicológico, es decir al Eneagrama de la personalidad, que se ha convertido quizás en el sistema de caracteriología más completo que haya y como iremos viendo el más preciso. No se trata de una herramienta de diagnóstico sino más bien de una luz que le da a la conciencia la capacidad de vernos a nosotros mismos y, con el conocimiento, para actuar, para modificar estas patologías del alma. Se trata de emprender una guerra santa contra el carácter o ego en el sentido de los transpersonalistas que lo ven como una falsa personalidad que se antepone al verdadero sí mismo. Fritz Perls decía que la persona ideal es una persona sin carácter, es decir sin la suma total de los condicionamientos aprendidos en la infancia.
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