En una información enviada por nuestros miembros de avanzada situados en los alrededores del territorio tribal, se calcula que a finales de este mes de septiembre, el 24 de septiembre para ser más precisos, un nuevo grupo de caminantes llegarán para trabajar en su proceso de desarrollo personal. Consecuente con este arribo, aquí ya estamos prestos a recibirlos, e inclusive se les ha separado el espacio marcado con la insignia "TVIII" para que allí se instalen.
No sé qué idea tienen las personas que llegan sobre cómo aquí se vive y qué se valora. Seguramente han intuido y encontrado que lo que se vive aquí se corresponde de algún modo con sus necesidades e inquietudes. Movidas estas personas entonces en mucho por la voluntad de buscarse algo que les haga bien a su cuerpo, a su alma, y a su vida de por sí, desde aquí se les ve a lo lejos aproximarse, recorriendo diferentes senderos, a diferente ritmo, y dibujando en sus caras la expresión de entusiasmo de alguien que sabe que se acerca a un lugar importante. Imagino que para quienes vienen aproximándose, llegar aquí es algo así como encontrar un claro en el camino, un espacio seguro donde establecerse por un tiempo y convivir con otros que tienen inquietudes similares.
Muchos de ellos quizá quieran quedarse más tiempo del que al inicio esperan; algunos otros tal vez se vayan antes de lo que han presupuestado para continuar su viaje por otras rutas. En ambos casos, la tribu muestra su virtud de ser un espacio de tránsito, no sólo de tránsito en el recorrido vital de los caminantes, sino de tránsito en el sentido profundo de que quienes aquí convivimos, continuamente nos movemos desde y hacia lo fundamental.
Habrá entonces encuentros, desencuentros, días y noches de rituales, miradas al pasado, goce del presente, exaltaciones del espíritu, encuentros con la belleza, con lo natural (tierra-instinto), y habrá luz en la oscuridad.
Para aquellos que llegan, al entrar registren por favor cómo es su presente y cuáles expectativas tienen,... ¡bienvenidos!
Iván Ramírez Calderón